La Zanahoria y la vitamina A
La zanahoria posee caroteno beta, que es la sustancia que se convierte en vitamina A en el organismo. Según los análisis una porción de 1/2 taza de zanahorias cocidas, contiene cuatro veces la cantidad diaria recomendada de vitamina A en la forma de caroteno beta protector. De hecho, la mayoría de las personas obtienen la vitamina A de unas pocas verduras, además de las zanahorias: batata, col, espinacas, brócoli y calabaza.
El caroteno beta es un eficaz antioxidante de gran alcance en la lucha contra algunas formas de cáncer, especialmente cáncer de pulmón. Investigaciones apuntan que también puede prevenir infartos y enfermedades cardíacas.
La vitamina A es una vitamina liposoluble fundamental para el buen estado de la piel y las mucosas e interviene la función de la visión. También se la conoce como retinol, debido a que genera los pigmentos necesarios para el funcionamiento de la retina, fomenta la buena visión, especialmente ante la luz tenue y también se puede requerir para la reproducción y la lactancia. Se encuentra en forma de retinol en alimentos de origen animal y en forma de Betacaroteno en alimentos de origen vegetal. Los alimentos que la contienen son pescado azul, hígado, yema de huevo, mantequilla, queso, leche entera o enriquecida, entre otros alimentos. Su déficit produce ceguera nocturna, piel reseca y escamosa, mucosas resecas y sequedad de la córnea (xeroftalmia).
Las fuentes en forma de Betacaroteno son la zanahoria, la calabaza, la batata, el melón, el calabacín, la naranja, el albaricoque, el brócoli, la espinaca y la mayoría de las hortalizas de hoja verde. Cuanto más intenso es el color de la fruta u hortaliza, mayor es el contenido de Betacaroteno. Estas fuentes vegetales de Betacaroteno están libres de grasa y colesterol. El cuerpo regula la conversión del Betacaroteno en vitamina A, en función de sus necesidades.
Composición de la zanahoria
La zanahoria contiene un 20% de desperdicios, 1,5% de proteínas, 0,2% de grasa, 7,3% de azúcares y abundantes vitaminas. Predomina la de tipo A en forma de provitaminas, sólo igualada por las espinacas, y con casi el doble de cantidad que el perejil. Posee también hierro, potasio y calcio en niveles muy considerables y algo menos de fósforo. Aporta alrededor de 40 calorías por cada 100 gramos de alimento.


